¿Qué es el diagnóstico por imagen?
Las pruebas de diagnóstico por imagen son esenciales para determinar un diagnóstico e iniciar un tratamiento. Radiografías, resonancias magnéticas, ecografías, escáneres… todas ellas son pruebas que, con la ayuda de la tecnología, nos permiten observar el interior del cuerpo para determinar el tipo y el grado de una afección o enfermedad.
Entre las ventajas que ofrece esta prueba encontramos, que no duelen y son fáciles de hacer. El paciente sólo debe de permanecer inmóvil durante el tiempo en que el aparato está trabajando. Dependiendo de la prueba, se requerirá más o menos tiempo.
Radiografias dentales intraorales
Ortopantomografía: También llamada radiografía dental panorámica, es el tipo de radiografía dental más común. De hecho, lo más corriente es que se efectúe en la primera visita del paciente a la clínica, durante su revisión general. Con un aparato de rayos X, se toma una imagen completa de la boca del paciente.
TAC Dental: Muy similar a los escáneres que se acostumbran a usar en medicina, el TAC Dental toma cientos de imágenes desde diferentes ángulos de la boca del paciente. Estas radiografías son enviadas a un ordenador, que genera una imagen virtual en 3 dimensiones de la boca del paciente.
Cefalometría o telerradiografía: Es un tipo de radiografía que, en el ámbito odontológico, prácticamente solo se usa en los estudios previos a una ortodoncia. Permite conocer el estado general de los huesos del cráneo y las proporciones entre ellos, para detectar los problemas esqueléticos que pueden hacer necesario uno de estos tratamientos.
En esta clase de radiografías dentales, la imagen se toma dentro de la boca del paciente.
Radiografías periapical: Normalmente, se usan para obtener una imagen completa de la estructura de uno o dos dientes: raíces y coronas.






